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Lo SobrenaturalParte 2 de 5

Haréis Obras Mayores

João 14:12

Basado en el ministerio de los Pastores Pedro y Ana Ferreira · Igreja Vida, Aveiro
Antes de Usar Este Recurso

Ora antes de preparar este mensaje. Contextualízalo con tu iglesia y tu llamado. Deja que el Espíritu Santo te hable más allá del texto.

Haréis Obras Mayores

"De cierto, de cierto os digo: el que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores obras que estas hará, porque yo voy al Padre."Juan 14:12

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Introducción

Hay palabras en la Biblia que nos hacen detenernos, respirar hondo y preguntarnos: «¿Estoy entendiendo bien lo que estoy leyendo?» Juan 14:12 es una de esas palabras. Jesús —que sanó a ciegos, resucitó a muertos y calmó tempestades— miró a sus discípulos y les dijo que ellos harían obras mayores. No obras menores, no obras iguales. Mayores. Esta es una de las promesas más audaces de toda la Escritura.

La semana pasada, en esta serie, vimos cómo Juan 14 nos presenta a Jesús como el único camino hacia el Padre. Hoy nos adentramos en el versículo 12 y nos encontramos frente a una promesa que no podemos ignorar ni domesticar. Muchos cristianos leen este pasaje y se sienten incómodos —ya sea porque no creen que sea para ellos, o porque temen lo que significaría si fuera verdad. Pero Jesús no hace promesas por error, y nosotros no tenemos derecho a reducirlas.

Esta mañana quiero que salgamos de aquí con una convicción renovada: Dios no llamó a su Iglesia a una vida de mediocridad espiritual. Nos llamó a una vida de fe activa, de obras poderosas hechas en el nombre de Jesús. Vamos a ver juntos qué significa esta promesa, a quién va dirigida, y de qué manera cambia nuestra forma de vivir.

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1. Una Promesa Condicional — «El que en Mí Cree»

Lo primero que debemos notar es que esta promesa tiene una condición clara: «el que en mí cree». No es una promesa automática, ni una garantía para cualquier persona. Es una promesa para quien verdaderamente cree en Jesús —no solo cree que Él existió, sino que cree que Él es quien dijo ser, y que sus palabras tienen autoridad sobre nuestra vida.

La fe de la que Jesús habla aquí es la fe activa, la fe que obra. Santiago diría más tarde que la fe sin obras es muerta (Santiago 2:17). El creyente que recibe esta promesa es aquel que no solo asiente con la cabeza, sino que sale a la calle dispuesto a vivir como Jesús vivió —con compasión, valentía y dependencia total del Padre.

En la práctica, esto significa que necesitamos examinar la calidad de nuestra fe. No su tamaño, sino su dirección. ¿Está mi fe anclada en Jesucristo o en mis propias capacidades? Cuando oramos por los enfermos, por los perdidos, por las familias rotas, ¿lo hacemos con la convicción de que Dios realmente actúa —o simplemente por cumplir un ritual? La promesa es para quien cree de verdad.

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2. Un Fundamento Teológico — «Porque Yo Voy al Padre»

Jesús no explica solo el qué, sino también el porqué. Las obras mayores se hacen posibles precisamente porque Jesús fue al Padre. Esto es fundamental. Con la ascensión de Cristo llegó el derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostés. La Iglesia no quedó huérfana —quedó equipada.

Cuando Jesús estaba en la tierra, su ministerio estaba geográficamente limitado. Estaba en Jerusalén o estaba en Galilea, pero no estaba en los dos lugares a la vez. Hoy, a través del Espíritu Santo que habita en cada creyente, Cristo está actuando simultáneamente en Madrid, en Barcelona, en Maputo, en São Paulo, en Macao. El alcance es infinitamente mayor. Esa es una de las dimensiones de las «obras mayores» —no necesariamente en espectacularidad, sino en extensión y alcance.

Además, Jesús intercede ante el Padre por su pueblo (Hebreos 7:25). Cada vez que oramos, oramos con el propio Cristo intercediendo por nosotros. ¡Qué fundamento tan sólido! Cuando nos sentimos demasiado débiles para marcar la diferencia, recordemos: no estamos solos en esta misión. El propio Hijo de Dios está de nuestro lado, en el trono de Dios.

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3. Una Responsabilidad Comunitaria — Hechas por Nosotros, No por Mí

Es tentador leer Juan 14:12 de forma individualista: «yo haré obras mayores». Pero el contexto es siempre la comunidad de los creyentes —la Iglesia. Las obras mayores que Jesús prometió nunca fueron concebidas para héroes solitarios de la fe, sino para un cuerpo unido, donde cada miembro cumple su papel.

Pablo explica en 1 Corintios 12 que el Espíritu distribuye dones diferentes a personas diferentes, precisamente para que, juntos, la Iglesia manifieste la plenitud de Cristo. Uno tiene el don de sanidad, otro de evangelismo, otro de misericordia, otro de enseñanza. Ninguno de nosotros lo tiene todo —todos nosotros tenemos algo.

Esto nos libera de una presión enorme. No necesitas ser el próximo apóstol Pablo. Necesitas ser fiel a aquello que Dios ha puesto en tus manos. El joven que da testimonio a su compañero de trabajo, la mujer que ora fielmente por los enfermos de su barrio, el diácono que sirve con alegría sin ser visto —todos ellos están participando en las obras mayores que Jesús prometió.

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Conclusión

Hermano, hermana, Jesús no hizo esta promesa para intimidarnos. La hizo para enviarnos. Hay personas a tu alrededor que necesitan ver a Cristo, y Dios quiere usarte a ti para eso. Esta semana, da un paso de fe concreto: ora por alguien con expectativa real, comparte el Evangelio con alguien que todavía no conoce a Jesús, o usa tu don para servir a la Iglesia. No esperes a sentirte preparado. Actúa con fe —porque la promesa es para quien cree.

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Oración Final

Señor Jesús, gracias por esta promesa extraordinaria. Danos fe que actúa, valentía que avanza y humildad que reconoce que es tu Espíritu quien hace la obra. Que nuestra vida, esta semana, sea una señal viva de tu poder y de tu gracia. Amén.

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Este recurso se basa en lecciones, esbozos e ideas de los Pastores Pedro y Ana Ferreira, desarrollados con apoyo de inteligencia artificial. Es un punto de partida para tu estudio — no sustituye la oración, el estudio personal de la Palabra ni la guía del Espíritu Santo. Úsalo con discernimiento.

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