Discernimiento, Valentía y Fe Para Cruzar la Puerta Abierta
"Esfuérzate y sé valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas." — Josué 1:9
Introducción
En Apocalipsis 3:8, Jesús dice: "Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre." Aquí está la clave: la preparación para las puertas abiertas comienza en el interior — en el carácter, en la fidelidad, en la comunión.
1. Cómo Nos Preparamos: Compromiso, Obediencia y Fidelidad
Compromiso — las puertas abiertas no son para los fuertes, son para los fieles. Necesitamos comprometernos, no con la puerta, sino con Aquel que abre la puerta. Cuando Dios ve compromiso, abre lo que nadie puede cerrar.
Obediencia — "has guardado mi palabra." Como Pedro, que aun después de haber pasado toda la noche sin pescar nada, dijo: "Mas en tu palabra echaré la red" (Lucas 5:5) — y enseguida ocurrió el milagro. La obediencia inmediata produce resultados inmediatos.
Fidelidad — "no has negado mi nombre." Mantuviste la integridad incluso cuando el enemigo te tentó con ofertas atractivas. Dios busca a los que no se venden.
2. Qué Hacer Cuando la Puerta se Abre: Discernimiento
No todas las puertas que se abren vienen de Dios. Hay puertas que parecen buenas, pero son trampas — Satanás se disfraza de ángel de luz (2 Corintios 11:14). Antes de entrar, pregunta: "Señor, ¿es tuya esta puerta?" Cuando Dios abre una puerta, jamás es para tu destrucción. La bendición de Dios no añade tristeza ni dolor — solo paz.
3. Valentía y Fe
Cuando la puerta es de Dios, necesitarás valentía para cruzarla. Muchos retroceden al ver la magnitud del desafío. Pero Dios no te pide que seas capaz — te pide que confíes. Josué 1:9 dice: "Esfuérzate y sé valiente… porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas."
La fe es la llave final. En Hebreos 11:8: "Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba." Abraham salió sin mapa, porque creyó. La fe te hace salir de lo viejo y entrar en lo nuevo — es necesario cerrar algunas puertas para poder entrar en otras.
Conclusión
Al otro lado de la puerta hay cumplimiento, redención, sanidad, provisión. Pero debes entrar con discernimiento, valentía y fe. Ya no llorarás de dolor, sino de alegría — porque las puertas que estaban cerradas se abrirán delante de ti, y nadie podrá cerrarlas.
Oración Final
Señor, dame discernimiento para reconocer tus puertas, valentía para cruzarlas y fe para caminar sin ver todo el camino. Que entre contigo, y no me quede parado en la entrada. En el nombre de Jesús, amén.