El Día Que No Puedes Aplazar
«Mirad, ahora es el tiempo aceptable; mirad, ahora es el día de salvación.» — 2 Corintios 6:2
Pablo no dice «mañana». No dice «cuando estés listo». Dice ahora — palabra que parte el tiempo en dos y deja solo dos lados: antes y después de responder.
El «hoy» de Dios no es presión humana. Es gracia. Es la puerta abierta mientras todavía hay luz. La eternidad no anuncia su llegada — entra sin llamar. Por eso el Espíritu siempre habla en presente: hoy, ahora, en este momento.
Detente. Respira. Lo que has estado aplazando con Dios — la rendición, el regreso, la decisión — él te está esperando hoy. No mañana, cuando la vida esté en orden. Hoy, exactamente así, exactamente aquí. La misericordia tiene fecha de apertura, pero no tiene garantía de prórroga.
Hoy es el día más sagrado que tienes — porque es el único que realmente posees.
---