Descansa Tu Alma
"Solo en Dios reposa mi alma; de él viene mi salvación." — Salmos 62:1
Es tiempo de vacaciones. Se hacen las maletas, se organizan los planes, el cuerpo se prepara para detenerse. Pero hay un descanso que ninguna playa, ninguna montaña y ningún destino pueden dar por sí solos: el descanso del alma.
David dijo: "solo en Dios reposa mi alma" — no en las circunstancias, no en la ausencia de problemas, sino en la presencia de Él. Puedes estar rodeado de paz exterior y tener el corazón inquieto; puedes estar en medio del caos y tener un alma serena — porque el verdadero descanso no depende del lugar donde estés, sino de Quién habita en ti.
Este verano, descansa el cuerpo. Pero no olvidéis descansar también el alma — en la oración, en la Palabra, en el silencio delante de Dios. Solo Él da el descanso que ningún viaje alcanza.