Maranata: El Amor Que Anhela el Regreso
«Si alguno no ama al Señor Jesucristo, sea anatema. Maranata.»
— 1 Corintios 16:22
Pablo termina su carta con una palabra que es a la vez advertencia y esperanza: Maranata — «Ven, Señor Jesús.» No es un grito de desesperación, sino un suspiro apasionado de quien ama verdaderamente al Novio eterno.
Hay una diferencia profunda entre conocer el regreso de Cristo como doctrina y anhelarlo como realidad. Quien ama a Jesús no se acomoda en este mundo como si fuera una morada permanente. Vive con las maletas espirituales preparadas, el corazón despierto, los ojos vueltos hacia el horizonte eterno.
Esta esperanza no paraliza — transforma. Purifica las prioridades, aviva el servicio, alimenta la perseverancia en los días difíciles. Cuando todo parece incierto, el creyente levanta la cabeza porque su redención se acerca.
No dejéis que el amor por Cristo se enfríe: que vuestro corazón palpite cada día con el susurro más hermoso de la fe — Maranata, ven, Señor Jesús.