Unos Ven Amenaza, la Fe Ve Oportunidad
"¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo?" — 1 Samuel 17:26
El ejército de Israel y David estaban en el mismo valle. Oyeron la misma voz. Vieron al mismo gigante, con la misma armadura y la misma lanza.
Pero mientras unos "huían de su presencia, y tenían gran temor" (v. 24), David hizo una pregunta completamente diferente: "¿qué gana quien venza esto?"
No era inconsciencia. David conocía el tamaño de Goliat tan bien como los demás. La diferencia es que los soldados calcularon la batalla entre un hombre y un gigante — y David calculó la batalla entre un gigante y el Dios vivo.
Lo que más llama la atención es el versículo 25: los soldados conocían la recompensa. Hablaban de ella unos con otros. Sabían exactamente lo que estaba en juego. Y aun así, nadie salió de la fila.
Es posible saberlo todo sobre lo que Dios puede hacer y seguir sin moverse.
Quizás hoy estés delante de algo que todos los que te rodean ya han catalogado como imposible. No te pido que finjas que es pequeño. Solo te pido que hagas la otra pregunta — la pregunta de David.
No "¿cuán grande es esto?", sino "¿cuán grande es mi Dios?"
Tu gigante puede ser precisamente el lugar que Dios ha elegido para mostrar quién es.